Una de las características más resaltantes de la sofisticación es precisamente su diferencia respecto a lo popular o masivo. Éste es algo que se realiza sobre la idea de exclusividad, por lo general se habla de productos caros o inaccesible, personas que se diferencian del resto y actitudes que destacan la elegancia y delicadeza. En otras sociedades se desarrolló de forma diferente la elegancia y la actitud, pero no con menos sofisticacion, como enseñan las etiquetas de las cortes chinas y japonesas.
En un análisis el semiólogo Victor Raskin distingue la sofisticación en dos tipos:
- El acceso limitado o conocimiento alusivo.
- El procedimiento completo.
Lo sofisticado se identifica con estilos, gustos, costumbres, estética y con las personas que actúan o se comportan de manera displicente, hasta que esos mismo rasgos son asociados a la sensibilidad aristocrática y la refinada elegancia de los dandy de la época de la regencia Beau Brummell en el año 1778- 1840, se puso ha la moda y fue admirada socialmente.
Éste tipo de cambios en la valoración social se ha dado en distintas ocasiones en la historia, como testimonio están las topias lamentaciones literarias por la pérdida de los sencillos valores tradicionales en todas las civilizaciones que, con la prosperidad, se hacen más simples.
Algunos de los métodos para adquirir la apariencia de la sofisticacion personal resalta la educación, particularmente los distintos rangos que son adquiridos en las instituciones elitista. Entre algunas de las distintas variedades de ésta están la sofisticación cultural o la sofisticación intelectual.
En la antigua Grecia, ésta era especial para la inspiración de profetas y poetas, luego de ahí pasó a identificarse con la sabiduría de filósofos y sofistas, dándole a la sofisticación “sofista” un rasgo indiferente, por el uso de la retórica para poder vencer en los debates.