Posteriormente en el siglo VIII d.C. dicha filosofía fue desplazada por el islamismo, con la caída del Imperio sasánida. Las enseñanzas del profeta Zoroastro se fundamentaron en la naturaleza moral y espiritual de las personas, así como también del encuentro entre el bien y el mal, teniendo el hombre la libertad de elegir entre los que era bueno y malo.
Esta religión tiene sus orígenes en la ciudad de Persia durante el siglo Vl a.C, conocida en la actualidad como Irán, esta religión se caracteriza por ser monoteísta que estuvo presente antes del cristianismo, así como del Islam y el judaísmo. Esta filosofía se centra en defender una vida basada en los buenos pensamientos, las buenas acciones y en la libertad que cada persona posee para escoger entre lo bueno y lo malo. Cuando el hombre logra alcanzar la otra vida tendrá que rendir cuentas de todo lo que hizo en vida ante el dios Ahura Mazda.
Según la filosofía del zoroastrismo el mundo es similar a un escenario en el que el bien y el mal se encuentran en constante batalla y el destino de cada persona está ligado a su elección entre las fuerzas del bien o las del mal. Según su tradición, siempre existe una tensión entre ambas fuerzas la cual se originó del enfrentamiento que tuvo lugar entre Ahura Mazda y su rival Angra Mainyu que vendría a ser un equivalente a lo que es Satanás en el cristianismo.
Por su parte la Daena expresa el orden real del universo y éste orden es conocido por la humanidad a través de las instrucciones impartidas por el profeta Zoroastro. En lo que concierne a las enseñanzas morales, el zoroastrismo promueve la igualdad entre todos los seres humanos, el respeto hacia la naturaleza y todos sus componentes así como también de todas las formas de vida y un comportamiento que se fundamenta en la caridad y la lealtad.