La ansiedad es un término médico psicológico (del latín anxietas, ‘angustia, aflicción’), se refiere a un estado mental involuntario en el cual el individuo que lo presenta posee gran inquietud, exaltación y mucha inseguridad. Sin embargo la ansiedad puede tener un marco sintomatológico más extenso, pudiendo afectar a una persona física, psicológica, conductual, cognitiva y socialmente.
Un episodio de ansiedad, en los casos en los que se presenta con más intensidad, puede considerarse como un ataque que se distingue por presentar en los individuos taquicardia, palpitaciones, molestias en el pecho, dificultades para respirar, problemas digestivos que traen vómitos y diarrea como consecuencia. En algunos pacientes con ansiedad puede manifestarse alteraciones del sueño, alimentación y en la respuesta sexual.
Por lo general es el producto de una profunda preocupación a la que la persona no le encuentra solución inmediata o temor por las consecuencias que representa por lo que también es considerado como una respuesta de alerta ante un daño inminente que puede ser de naturaleza interna o externa.
A pesar de lo seria que podría parecer o llegar a ser, la ansiedad es una respuesta normal y cotidiana ante situaciones estresantes pero cuando se presenta con frecuencia debe tratarse como un trastorno del tipo neurótico, de hecho existen dos tipos de ansiedad, la llamada normal y la patológica.