La afasia consiste en la pérdida de capacidad de producir o comprender el lenguaje, causado a una serie de lesiones en el cerebro, específicamente en las zonas que se especializan en este fenómeno del lenguaje. Es un trastorno que está relacionado especialmente con el lenguaje oral y puede generarse durante la adquisición del lenguaje en los niños o también puede ser una perdida adquirida en los adultos. El vocablo afasia fue establecido por un médico francés llamado Armand Trousseau en el año de 1864.
Este trastorno generalmente es más común en adultos que han sufrido un accidente cerebrovascular, más que todo el originado por isquemia trombotica o embolígena. Pero además personas con diferentes traumas, infección cerebral o una neoplasia; tales como infecciones halladas o difusas en el cerebro, que entre ellos podemos encontrar el absceso cerebral o encefalitis; tumores del sistema nervioso central, traumatismo craneoencefálico o enfermedades degenerativas como la denominada enfermedad de Parkinson.
Existen cuatro diferentes tipos de afasia que son: afasia expresiva, que ocurre cuando el individuo conoce o sabe lo que va a transmitir o comunicar pero esto se le dificulta a la hora de realizarlo. Afasia global, es cuando la persona se le imposibilita hablar, comprender lo que se le dice, además de leer o escribir. Afasia receptiva, es aquella que ocurre cuando el paciente logra escuchar su voz o puede leer un escrito, pero no puede comprenderlo del todo. Afasia anómica, la persona tiene gran dificultad para utilizar las palabras correcta a la hora de describir eventos, objetos o lugares.