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Agorafobia

La agorafobia se trata de un miedo irracional que tiene una persona a los lugares abiertos, ya sean plazas, avenidas o cualquier lugar en la que concurran muchas personas o que sean demasiado abiertos. El primer psiquiatra en utilizar este concepto, fue Karl Friedrich Otto Westphal un Alemán especializado en el estudio de enfermedades mentales. Según datos recolectados por Karl, demostró que tres de sus pacientes tenían cierto miedos a la hora de entrar en una zona pública, plazas, o puentes.

Agorafobia


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Qué es agorafobia

En la etimología de agorafobia o el origen de la palabra agorafobia, se concluye que proveniente del griego, la cual se desglosa de la siguiente manera “agora” plaza y “phobos” miedo. En términos clínicos, la agorafobia es la aparición de algunos síntomas de ansiedad que padece una persona al momento de encontrarse en situaciones o lugares en los cuales les resultaría difícil de escapar.

Por lo general, este trastorno se origina por una experiencia negativa por parte de la persona, bien sea por problemas mentales, factores biológicos, ingesta de fármacos o situaciones de estrés.

La agorafobia psiquiatría no es más que el temor a no poder escapar de un sitio público o no recibir ayuda cuando tenga el ataque de pánico. Las multitudes tienden a activar este tipo de trastornos y se relaciona con un ataque de pánico, sin embargo, es importante mencionar que, además de este trastorno, se puede activar muchos otros que desencadenan problemas físicos y mentales a futuro, por ejemplo, angustia con agorafobia.

Dentro de las consecuencias que puede tener o experimentar el paciente, se presentan los desmayos, perder el control corporal o sufrir un infarto.

Según la agorafobia dsm, los trastornos que concurren con la agorafobia son los siguientes: Agorafobia sin historia de trastornos o episodios de pánico, trastornos de pánico con agorafobia y trastornos de pánico sin agorafobia. También es importante mencionar que la edad en la que suele aparecer este trastorno, es entre los 25 y 30 años, sin embargo, existen algunos casos excepcionales en los cuales la agorafobia se desarrolla entre los 5 y los 58 años de edad.

Las personas con mayor factor de riesgo de padecer este trastorno son aquellas que tienen entre 45 y 64 años de edad.

El trastorno realmente se basa en experimentar ataques de pánico, pero también se puede llegar a presentar un ataque de angustia con agorafobia, misma que crece exponencialmente de acuerdo a las experiencias o a la exposición que tenga el paciente a multitudes o lugares públicos.

Generalmente, cuando los síntomas comienzan a aparecer, el paciente se dirige directamente a centros de salud, hablan con especialistas y médicos en general para encontrar anomalías, pero el primer diagnóstico es negativo, es por ello que se recomienda ir con un psiquiatra. Los pacientes pueden llegar a mantenerse estables por un tiempo, pero también tienden a tener recaídas.

La mejoría del paciente radica en su estado emocional, la compañía de un animal o persona, la empatía de la sociedad, los cambios hormonales que pueda presentar, si ha tomado alcohol con regularidad, drogas o algún fármaco contraindicado. Por eso es necesario ir a terapia para agorafobia y tratar de sobrellevar la situación.

Características de la agorafobia

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Dentro de las características comunes de las personas agorafóbicas, está el evitar las situaciones que generen ansiedad, por ejemplo, salir de sus hogares, hacer uso de transporte público, ir al cine, realizar algún tipo de deporte, ir a restaurantes, a centros comerciales, viajar (no importa el destina), dirigirse a lugares públicos como una biblioteca, institutos educativos, áreas laborales, etc. Estar expuesto a este tipo de situaciones generan problemas para el paciente, por ello prefieren quedarse en casa a toda costa.

Por lo general, las mujeres suelen tener más posibilidades de tener agorafobia, de hecho, se estima que entre 1 y 5% de las mujeres de diferentes territorios del mundo tengan este trastorno. Los pacientes tienden a experimentar diferentes emociones como consecuencia o respuesta de la ansiedad, pero solo aparecen en situaciones específicas, es decir, estímulos, entre ellas, un ataque de pánico ante experiencias agorafóbicas (provocado por estar en un lugar público), ataque de pánico aunque se esté en un lugar seguro (tiene que ver con el estado anímico, pues la persona puede estar triste, feliz, estresado, preocupado o enojado y comienza el episodio.

También puede darse el caso que se genere el ataque de pánico imprevisiblemente en situaciones seguras, por ejemplo, cuando la misma persona asegura que se encuentra en un lugar seguro, pero recibe estímulos internos que generan el ataque, el cuerpo realiza funciones anómalas, la mente empieza a generar pensamientos de tipo catastrófico y la persona pierde el control de sí misma. Por último, está el ataque de pánico anticipado, el cual sucede cuando el paciente mantiene que pronto tendrá un ataque de ansiedad aunque no exista motivo alguno para que suceda.

Síntomas de la agorafobia

Los síntomas que experimenta un agorafóbico pueden variar dependiendo de la gravedad en que se encuentre, entre ellos pueden ser, mareos, dolor en el pecho, taquicardia, fatiga o cansancio, temblores, visión borrosa y sensación de irrealidad entre otros. Quienes experimentan este trastorno conciben una idea errada de muerte o que está perdiendo la razón, por lo tanto debe referirse a un médico especialista que le ayude a tratar este mal antes que ocasione daños irreversibles. Aunado a esto, las posibilidades de experimentar sudor frío, extremo calor, sentir que se está sofocando, temblores corporal excesivo, sensación de ahogo, vértigo, perder la realidad del entorno en el que se encuentra y dolores en el pecho son bastante altas.

Pero, es importante destacar que otros de los síntomas a padecer van desde las náuseas y el cansancio a conflictos para tragar, tener la sensación de algo en el estómago, como mariposas, ceguera o ver luces extrañas al parpadear, calambres, tensión corporal, entumecimiento, palidez, pérdida de la sensibilidad facial o corporal, debilidad en los miembros inferiores y ganas de ir al baño.

Cada paciente tiene experimenta diferentes síntomas, algunos pueden tener todos los síntomas anteriormente mencionados o simplemente tener uno que otro síntoma, sin embargo, lo único que tienen en común todos los agorafóbicos es que piden ayuda justo en el momento en el que tienen los ataques para volver a sentirse a salvo y dejar a un lado la sensación de peligro. Otro síntoma en común son los pensamientos negativos, lo cual genera un caos emocional inminente y difícil de calmar. Para el agorafóbico, él está en peligro, puede caerse el lugar en donde se encuentra, puede ocurrir un desastre natural, un robo o asesinato.

Diagnóstico de agorafobia

Para diagnosticar este trastorno, es necesario realizar un estudio de todos los síntomas que tiene el paciente, se hace una entrevista previa y profunda llevada a cabo por un profesional de la salud mental para que este pueda determinar las estrategias para superar el pánico y la agorafobia, estudiar físicamente al paciente para poder tener claro si este padece otras enfermedades o si está sano a excepción del trastorno, se evalúan todos los criterios de la organización mundial de la salud o del manual de desórdenes mentales y se enumeran los lugares que le generan los ataques.

Es importante destacar que este diagnóstico lo hace única y exclusivamente un profesional a nivel mental, es decir, un psicólogo o psiquiatra, si otra persona lo hace, el diagnóstico no es tomado en cuenta.

Causas de la agorafobia

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Este trastorno nace por experiencias traumáticas, entonces el paciente intenta evitar que la situación vuelva a suceder y desarrolla un mecanismo de defensa, pero este mecanismo activa la agorafobia, por ello algunos profesionales dicen que se trata de un trastorno de estrés post-traumático. Los profesionales en la salud mental, es decir, psiquiatras y psicólogos, mantienen que algunas de las situaciones que puede generar este tipo de trastorno, van ligados a los abusos sexuales, agresiones físicas, accidentes de automóvil o vivencias ante desastres naturales cuando era niño o adolescente, aunque también puede suceder en la adultez.

Además, la agarofobia suele generarse (muy comúnmente de hecho), por otro tipo de fobias, por ejemplo, la anuptafobia (miedo a estar solo), claustrofobia (pánico a estar en lugares cerrados), acrofobia (miedo a permanecer en las alturas) hidrofobia (miedo a estar en el agua, bien sea mar abierto o una piscina), enoclofobia (miedo a estar entre las multitudes), hipocondría (pánico a cualquier tipo de enfermedad), nictofobia (miedo a la noche), cronofobia (miedo al clima) y, por último, la erotofobia (miedo a tener relaciones sexuales). Actualmente existen algunas películas de agorafobia que explican muy bien cómo es tener este trastorno, ejemplo, citadel o big sky.

Tratamientos para la agorafobia

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En el tratamiento de la agorafobia se implementa una terapia cognitiva por medio de un psicólogo que, en este caso, tendrá que primeramente observar la realidad detallada del paciente, luego se recolectan los datos, los analiza y obtiene el diagnóstico, concluido este proceso, el psicólogo y el paciente tienen alrededor de 10 a 20 consultas en las cuales se tratará de enfrentar al paciente cara a cara con el problema. En otros casos la agorafobia es tratada con medicamentos tales como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina o también se pueden prescribir otros medicamentos ansiolíticos.

Es imperativo destacar que la agorafobia es exactamente eso, una fobia y debe tratarse con terapias cognitivas y conductuales. ¿Cómo se hace esto? la terapia para agorafobia no es más que la exposición del paciente a situaciones que generan ansiedad, claro está, de manera gradual para que no de cabida a un ataque de pánico o ansiedad severo. El médico tratante le explica al paciente todo lo relativo al trastorno que posee, lo que lo genera, qué lo activa y cómo tratar de superarlo.

Realmente la terapia es una especie de experimento en el cual se recopila información, se estudia, se aplica y experimenta y luego se ven los resultados graduales. Si el paciente conoce cómo actúa realmente la ansiedad, cómo afecta en su vida, cuáles son las reacciones que esta genera y el por qué su mente se siente en peligro y se autoprotege, entonces tendrá bases de conocimientos para darse cuenta que todas las sensaciones de peligro que experimenta en realidad son falsas alarmas.

Cuando finalizan las sesiones de tratamiento, el paciente finalmente sabe que todo está bajo control, que sí existen factores de riesgo al estar en lugares concurridos pero que las posibilidades de tener algún accidente o situación peligrosa son realmente bajas y que si puede enfrentar situaciones reales de peligro o reto. Si hay algo bueno que debe mencionarse de este tratamiento, es que el agorafóbico obtiene conocimientos para acabar con todas la tensión del cuerpo que pudo haber tenido o que pueda tener en un futuro, esto lo logra a través de ejercicios de relajación y respiración.

Ejemplos de agorafobia

Este trastorno puede llegar a hacer acto de presencia sin importar hora, lugar o situación, de hecho, algunos profesionales de la salud mental alegan que no es imperativo que el paciente se encuentre en un lugar rodeado de muchas personas, simplemente se necesita que esa persona esté expuesta o fuera de su hogar par a que comience el ataque de pánico o ansiedad. Un ejemplo clásico de este trastorno es que la persona se encuentre en el cine, un lugar relativamente cerrado, con muchas personas y que puede desencadenar tanto este como otros trastornos. También puede ocurrir en un teatro, concierto, en un parque o en un colegio.

Con el tiempo, los pacientes se vuelven muy introvertidos y dejan de vivir como lo hacían con anterioridad, dejan de salir, de tener vida social y empiezan a pensar que todo puede acabarse para ellos, pudiendo ser agredidos en la calle, que pase un terremoto, un conflicto civil, etc.

Preguntas Frecuentes sobre Agorafobia

¿Qué quiere decir agorafobia?

Temor o miedo a los lugares públicos.

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¿Cuáles son las causas de la agorafobia?

Al ser una fobia, se desencadena por experiencias traumáticas en la niñez, adolescencia o en la edad adulta.

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¿A qué edad se presenta la agorafobia?

Puede llegar a aparecer en edades comprendidas de 25 a 40 años, pero también hay casos de pacientes de 5 a 25 y a partir de 48 a 68 años.

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¿De qué se trata la agorafobia?

Se trata de un trastorno psiquiátrico que genera ansiedad en el paciente y que se relaciona al miedo de estar en lugares públicos.

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¿La agorafobia se cura?

Son demasiadas las opiniones respecto a esta pregunta, sin embargo, algunos mantienen que el trastorno tiene cura pero que es bastante probable tener recaídas, otros opinan que realmente no se cura, sino que se aprende a vivir con ella.

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Bibliografía

Pérez, Mariana. ( Última edición:22 de agosto del 2020). Definición de Agorafobia. Recuperado de: //conceptodefinicion.de/agorafobia/. Consultado el 4 de diciembre del 2020